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DOMICILIO DESCONOCIDO

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Número 4

Músculos
Lo que hay en una botella

En un famoso restaurante secreto de la calle Corrientes, junto a otras parejas de la farándula, Popeye y Olivia terminan de engullir una copiosa cena navideña.

Popeye llama al mozo que acaba de dejar un pedido en otra mesa y ahora corre solícito a la del marinero.

El héroe pide l a cuenta pero el empleado le exp lica que ya la han pagado y señala para allá.

Allá, en la barra, está acodado Brutus con un chopp en alto.

Y ahora, con sonrisa desafiante, le dice a la pareja “felices fiestas”. No se sabe bien por qué, pero Popeye toma esto como una afrenta y, enojado, hace sonar su pipa, abre una lata de espinacas y las engulle a la vez que muestra sus bíceps.

Para cuando termina de hacer todas estas pelotudeces Brutus ya se montó a Olivia sobre el hombro izquierdo y huye del bar.

Detrás de ellos sale Popeye.

Durante un buen rato corren por Corrientes.

Después suben por Zubiría, doblan por Doblas y, hartos de tanta cacofonía, paran en Colodrero...

al cero.

A esa altura Brutus da por perdida la partida, tira a Olivia contra un poste de luz y se toma el 60. Popeye recoge a la chica y aprovechando que quedó medio turula del golpe, se la lleva a su departamento.

Una vez allí, Olivia advierte que por fin se le va a dar así que haciendo uso del atenuante que supone su hipotético atontamiento, le arranca la ropa al navegante y se saca la suya propia, entre petardos y rompe portones.

Lo toca, lo besa, se calienta.

De pronto un silencio y luego la voz de Popeye: “No sé qué me pasa, es la primera vez que me sucede algo así...

si vos me gustás, no entiendo, no lo puedo creer, debe ser algo psicológico, no sé, no sé...”, y prende la pipa -fiiizzzzz, un buscapié-.

Olivia le dice que no importa, que a cualquiera le puede pasar y que debería pensar en dejar de fumar.

También le dice que se hizo tarde y se instala para siempre en el bulo de Popeye. Entrado el mes de abril, Olivia cambia anorexia por gula y se vuelve fanática del programa de Andrea Politti.

Popeye empieza terapia grupal en el Ameghino y se hace amigo de Brutus, Marrale, Baker y Poncharello.

Comprende que la impotencia es un mal de muchos y se consuela como un tonto comiendo tarta de acelga.

¡Tuu tuu!

Yanina Bouche