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Número 61

¿Cuánto hay que aguantar?

La burocracia es tremenda, mirá, yo te digo, estoy hasta acá de tanto manoseo… no se puede creer, quién se creen que son éstos, siempre lo mismo, pero por qué no se van un poquito a la casa de su tía.

Te quiero ver que le hagan lo mismo a ellos, los señores, que no tienen tiempo para nada, que no pueden resolver tu problema, ma’ qué problema, qué resolver! Nada pueden hacer, eso es lo que pasa, y no les podés preguntar nada, que te ponen el disquito, pero metete el disquito en el bolillo, haceme el grandísmo favor, por Dios, no soporto más, te juro, cada vez es lo mismo, no! Qué digo lo mismo, es PEOR, cada día es peor; y encima tenés que aguantar, y sonreír, porque si les hablás mal, ahí sÍ que sonaste.

Cuánto hace que estamos con esto, fijate, hacé la cuenta, mejor hubiera sido ni empezar, dejar todo como estaba, porque así, la verdad, es el doble, qué digo el doble, el quíntuple de trabajo, y para qué, para nada! Es lo de siempre, para nada.

Y lo peor, porque esto no es nada, peor fue la otra vez, ni me hagas acordar, mirá, porque me acuerdo y me no respondo de mÍ, además, ahora… con esto otro, la verdad, ya no sé qué decir, fui a un lado, a otro, y en todos lados lo mismo, claro, total uno es el que pierde tiempo, ellos ahí, sentaditos, con el teléfono, o no sé qué harán, porque lo que es tu problema no lo resuelven.

Me tendría que enojar, pero enojar en serio, como para que llamen a la policía de verdad, a ver quien tiene razón si uno o ellos… realmente, pero después pensás, qué le vas a decir al pibe, qué culpa tiene él, que lo pusieron ahí a dar la cara, no es culpa de él, es culpa de los que están más arriba, ¡Esos! A esos hay que agarrar, manga de atorrantes, mal aliñados, ignorantes, arrogantes, pedantes, altaneros, desdeñosos, mal educados, eso son! “Los grandes señores”, los que ni dan la cara.

Ya me van a oír, vas a ver… Por favor! Mónica Kirchheimer Enviada especial a la fila de cualquier oficina de reclamos.

Mónica Kirchheimer