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Número 52

Fondane

Había nacido bajo el apellido Wechsler en Rumania, luego Moldavia.

Cineasta y traductor estuvo dos veces en la Argentina, donde habló del cine de vanguardia y filmó Tararira en 1936, perdida hasta la actualidad y, según los estudiosos, con algo cercano a Entre Act de René Clair.

Gloria Alcorta, argentina nacida en España en 1915, escritora bilingüe.

En 1935 Borges prologa su primer libro publicado.

Benjamin Wechsler se convirtió en Benjamin Fondane y adoptó, como Gloria Alcorta, la lengua francesa. No sabemos qué relación tenía con Benjamin Fondane en 1936, pero sí sabemos que asistió a la única presentación de Tararira y muchos años después recordó un bolero de Ravel, en una banda sonora donde se oyen fragmentos de conversaciones, ruidos de platos, un vaso roto, hasta que llega una hecatombe entre gente bien vestida. Antes en 1929 Benjamin Fondane había estado en la Argentina, y afirmó que el movimiento Dada había facilitado el psicoanálisis de Freud.

Fondane fue lector de Chestov y de Kierkegaard, publicó un libro de poemas dedicado a Victoria Ocampo y colaboró en la revista Sur.

Hablaba de filmar Don Segundo Sombra y decía que su protagonista era el Dasein a caballo.

No sé si ironizaba sobre nuestro gaucho, pero sé que tomaba en serio el Dasein y el existencialismo. Nunca volvió.

En Gloria Alcorta, ya con una memoria ya frágil, había quedado ese vaso roto, esos fragmentos de voces, esos ruidos de plato y el bolero de Ravel con la hecatombe de aquella gente bien vestida. Alguien, quizá ella misma, habló de dos bailarines españoles que aparecían en Tararira.

Fondane después del retorno a Francia, al igual que su hermana, terminó en un campo de concentración y murió en Auschwitz en 1944. En el año 2006 Bertran Delanoe, entonces alcalde de París, dió el nombre de Benjamin Fondane a la plaza situada en la esquina de la rue du Cardinal Lemoine y la rue Rollin.

También existe una Fundación Fondane, que trató de encontrar Tararira, sin éxito. El probable recuerdo de Fredy Gutman podría aclarar algo sobre Tararira, pero murió en 1959.

Conoció a Benjamin Fondane tanto como a Breton y Antonín Artaud Y ahora, en el 2010 queda este recuerdo provocado por la palabra tararira, de fragmentos de conversaciones, ruidos de platos y el sonido de un vaso roto que llega desde mi infancia.

Sin el bolero de Ravel.

Y nada más.

Germán García