ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 47

Mirar más allá de la rueda

Le hablaba a Claudio del viaje mientras trabajábamos.

Él es un hombre mayor y erudito.

Me conversó de economía, crisis mundial, pero también de la vida misma. _ Nicolás –me dijo–: yo soy un hombre viejo que dejó pasar su vida.

Trabajé cuarenta años para una empresa, pensando en asegurar mi futuro.

Ellos no me pasaron la jubilación.

Ahora vivo en una pensión, apenas con dinero para medicamentos.

Siguiendo la educación que me dio mi padre, un escritor e intelectual, a mi hijo le enseñé a pensar: le di libros.

Él vive en el exterior.

Es profesor.

Ni siquiera me llama.

Es un hombre muy capaz, de mucha memoria, pero no se acuerda de su padre.

Los pensamientos no son lo único ni lo más importante.

Yo olvidé mis emociones, mis sentimientos.

Usted no lo haga.

Está a punto de emprender un viaje maravilloso.

Va a visitar lugares que ni se imagina.

Cuando esté allá, no se preocupe por sacar la camarita y tomar fotos.

Quédese quieto, sienta el lugar.

Que el lugar lo penetre; y usted penétrelo.

Vívalo con su mente y con su espíritu.

Active todos sus sentidos.

No sólo vea: también escuche, toque, olfatee, huela y sienta.

Lo escuchaba con admiración.

Hasta entonces, había hablado con él de cuestiones exclusivas al trabajo.

Continuó: _ Hace unos años, salió en la tele un hombre que había viajado en bici desde Estados Unidos hasta la Patagonia.

El periodista le sugirió los hermosos paisajes que habría visto en el camino.

Pero él negó.

¿Y sabe qué dijo, Nicolás? ¡Que al conducir miraba la rueda de la bici! Ese hombre no vio nada.

Cumplió su objetivo sin disfrutar del camino.

Deje los objetivos a un lado.

Cada lugar es único e irrepetible; y su gente es única e irrepetible.

Forme parte de cada sitio. _ ¿Piensa en la muerte, Claudio? –me atreví a preguntar. _ Pienso.

Y le temo como todos.

Tiene el lujo de ser joven.

Aproveche.

No se quede en lo seguro y lo cómodo.

Conozca.

Enfréntese a lo desconocido.

No llegue a viejo y diga: ¿En qué desperdicié mi vida?

Nicolás Meta