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DOMICILIO DESCONOCIDO

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Número 29

Años
El muñeco de 'Vicente II'

La secretaria abrió la puerta del consultorio y avanzó por ella el nuevo paciente.

El doctor lo miró mientras avanzaba y empezó a jugar con su mente.

Ya tenía años de oficio y al ver entrar al potencial cliente al consultorio, imaginó que cosas le iba a pedir.

Que una lipo para terminar con esa pancita que no podía eliminar con ejercicios.

Que una refrescadita en la cara porque ya empezaban a aparecer algunas arrugas.

En fin, el tipo de cosas que un muchacho de treinta y pocos años, sin señas aparente de haber sufrido algún accidente, podía requerir de un cirujano plástico.

Pero lo que pedía el muchacho era mucho mas extraño.

Por más que la lipo claramente era necesaria, no era su exceso de adiposidad lo que lo preocupaba.

El muchacho quería algo tan extraño que el doctor no sabía si estaba dentro de sus posibilidades llevarlo a cabo.

-Vea doctor, lo que yo necesito es parecer mayor de lo que soy- comenzó el muchacho. -Perdón, no entiendo bien.

¿Usted quiere verse mas viejo?- intentó comprender el médico. -Sí, exactamente.

Eso es lo que quiero.

Un par de arrugas, sacarme algunos pelos de la cabeza como para parecer pelado.

¿Se puede hacer un tratamiento para que me salgan canas?- se notaba entusiasmado al paciente. -Vea, lo que usted me pide me sorprende mucho.

Antes de ver si es posible hacer esto o no necesitaría saber que es lo motiva su decisión –preguntó el médico. -Eso son cosas que preferiría dejar en privado-se defendió. -No me mal interprete.

Es parte del código de ética de un buen cirujano plástico.

Antes de hacerle una operación que puede afectar fuertemente su identidad, necesito saber si está en condiciones o no de semejante efecto psicológico-le explicó el facultativo. -… -¿Acaso hay alguna dama a la que le gustan los hombres maduros y por esto lo hace?-propuso el médico. -No, para nada.

Yo soy homosexual.

Es otra cosa -aclaró. -¿Podría explicarme de qué se trata?- insistió ya por curiosidad el médico. El muchacho cansado de ocultar la verdad, le explicó.

La operación se realizó a las dos semanas, y el pronóstico del paciente aún es reservado.

Mariano Quintero