ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 22

Betty reloaded

La plenitud del otoño, que suele traer para Betty una ligera compulsión al Legui y el té de jazmines, esta vez se declaró sin aviso previo y nos hizo correr a todos para cerrar las ventanas y prender las estufas de tiro balanceado.

En medio de ese ejercicio anual que anuncia la nueva temporada de licencias por gripe y enfriamiento, y a pesar de la mirada fija con la que el referencista la sigue por toda la Biblioteca, Betty logró acercarse hasta mi escritorio y recostándose sobre el armario me dijo en un susurro: “A mí lo que me asombra es la insistencia.

La manera en que María Luisa, o yo, o vos, sin ir más lejos, ya sabemos varias cosas y sin embargo intentamos de nuevo.” Y sin que pudiera decirle que la voz se le notaba un poco ronca, siguió: “Todavía no me lo figuro del todo, pero debe ser que no son repeticiones, que todo es nuevo aunque sea lo mismo.

Debe ser que hasta cuando no hacemos nada de lo que ya sabemos, y parece que renunciamos, en realidad estamos tomando aire para otro etcétera.” Pensé entonces que se acercaba la fecha en que el viaje postergado desde hacía tiempo iba finalmente a concretarse, y que la licencia de Betty ya estaba aprobada con sello de Mesa de Entradas y con los formularios abrochados y guardados en su legajo.

Imaginé entonces que la voz ronca tenía algo que ver con la posibilidad de estar a diez horas de avión de la primavera y que eso era una novedad y una repetición al mismo tiempo.

Pero Betty ya estaba poniendo las estufas en piloto, y ese gesto acostumbrado la dejaba en medio de la Sala de Lectura, a punto de decidir cambiar los hábitos o insistir en la repetición con alguna que otra variante.

Así que me fui al archivo, a probar el té de jazmines que me había dejado servido en la taza de siempre, como para que decidiera sola qué cosas iban a ser, finalmente, una novedad.

María Martha Gigena