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Número 20

Apuntes para una novela japonesa

Narrador/protagonista en primera persona con nombre de literato occidental, digamos Joyce Kawatagaua (JK). Tiene todas mis características (yo debería ser japonés y dar clases en una universidad de Norteamérica) Madre de JK: murió en la adolescencia de J.

(Consecuencia: narrador retraído, mientras sus compañeros juegan al fútbol o practican artes marciales él lee Kafka).

Madre se degolló con una daga empuñada con la mano derecha.

(consecuencia: J.

decide no volver a masturbarse con esa mano) Padre: de severo a muy severo.

Mala relación con el narrador. Abuelo: héroe de guerra.

Nunca aceptó la derrota del Imperio del Sol Naciente y permanece en el desván atrincherado detrás de siete almohadones de plumas de faisán.

Incomunicado, es sordo y no habla inglés (representa las tradiciones que se resisten a desaparecer). Hermana menor: protegida de J.

se suicida colgándose de un Gingko.

(consecuencia: J.

decide no tener relación con la madera de Gingko en ninguna de sus formas.

Hacer un capítulo entero detallando “no escucha canciones tocadas en ukuleles hechos con Gingko, no bebe de cuencos de G., no teje mañanitas con agujas de madera de G., etc.”). En un parque conoce a una joven que lee Proust, se enamora, se pone de novio.

Tienen relaciones extramaritales.

Inmediatamente después ella es internada en neuropsiquiátrico, JK la visita 5 veces, la 2 y la 4 la novia lo echa.

Luego sale de alta.

Se prometen en matrimonio.

La víspera de la boda la novia se suicida.

J.

llora tres días y una noche, y bebe una botella de whisky sin hielo mientras escucha “Hey Jude” (durante la novela J.

escucha canciones de Los Beatles en forma recurrente: la nueva ola que invade y renueva el Japón) Frases para usar: La luna plateaba las olas del mar. Después de la masturbación: un cuenco vacío con el té derramado. Padre: mirada de acero.

Novia: la fragilidad y la belleza del cristal Hermana: aún no había asomado el pico fuera del cascarón para picotear la vida. Crecimiento: el espejo me mostraba otro igual a mí pero que no era yo. No olvidar que J.

coma fideos fritos con salsa de soja y arroz todo lo que pueda. Después de la muerte de su novia J.

se embarca en un ballenero de nombre Pequod, conoce Occidente, se deslumbra pero no consigue fideos fritos. Extensión mínima de la novela: 400 hojas.

Si me quedo corto suicido algún otro personaje.

Profundizar el rol de perdedor de J.

para que cuando se descubra el parecido con mi “yo actual” mis lectores sepan que no importa qué tan profundo estén, siempre pueden triunfar.

En síntesis: será una verdadera historia de redención.

Roberto Gárriz