ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 19

The Talentoes
Tres con peces

Dos. Es una tarde lluviosa cuando vuelvo de la FNAC del Triangle con el primer cd de The Talentoes bajo el brazo. Sé lo que van a decirme: comprar discos ya fue.

Ahora todo es virtual, digital, intangible.

Pero sucede que me gusta la rasposa sensación del plástico cuando se abre ante la presión de mis dedos, el olor satinado del booklet, y bueno… todo así.

(La edición en cd/dvd viene con un sticker cuyo código de barras te habilita a pedir un cono de pochoclo gratis en El Corte Inglés). Cuatro y dos tercios. Grabar adentro del enorme container de basura de la casa de David Grohl tiene sus ventajas.

No hay ejecutivos molestos de la discográfica quejándose por el tiempo de estudio.

La reverberancia es natural.

Y así trabajan los Talentoes: mezclando recursos naturales con la última tecnología (el bajo procesado a través de una minipimer de Jessica Cirius en “Don’t let my cellphone come between us” es una clara muestra de eclecticismo).

Tanto como los gritos primales del ingeniero de sonido francés Mathias Allez, quien en el estribillo de “Kill my mama and hide her” no se cansa de vociferar “dame más Pepsi” en medio de un loop demoledor.

Veinte. Greg Evigan - guitarrista, compositor y voz lider de The Talentoes – es tambien un fanático confeso de Paul Michael Glaser, el ignoto novelista de culto de los años ’40, que se suicidó en los pantanos de Utah poco después de la publicación de su único y genial libro “Dénle mis saludos a Greta”.

Y eso se nota, claro que… Ciento catorce. … si uno se toma el trabajo de leer con detalle a los críticos de Glaser (sobre todo a aquellos que sostienen que el tipo se pasaba la vida en la luna) no puede menos que lamentar que Evigan lo haya resucitado. Sesenta y nueve. Así que si tenés un solo disco que comprar este año – y no podés asisitir a la gira que la banda hará junto a los Fart Collectors por Japón y Malasia – olvidáte del download, del emule, de las tiendas virtuales y del i-Pod.

Bajá a tu vieja disquería y encargá el nuevo trabajo de Belinda.

No te vas a arrepentir, al menos por un rato.

Adrian Drut