ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 15

Kafka y sus precursores

“En el vocabulario crítico –decía Borges- la palabra precursor es indispensable”.

No sin asombro, en el suplemento ADN de La Nación leí hace unas seis semanas una nota de Javier Marías que repetía con desparpajo nuestro tema “madre” del número 13, impreso el día anterior, es decir el viernes 7.

En el mismo suplemento, una páginas más adelante, Beatriz Sarlo recordaba a Macedonio Fernández, el homenajeado del número aniversario de Odradek.

A los lectores alelados vale la pena refrescarles que el año II lo hemos inaugurado escribiendo acerca de un tópico singular: el espiritismo, las ciencias ocultas y Macedonio.

Llama la atención, pues, que estas coincidencias se deban pura y exclusivamente a una casualidad.

Las opciones posibles para resolver el entripado son pocas (y no excluyentes entre sí): a) hay un infiltrado entre nosotros que trafica información; b) ese infiltrado reencarna en Marías y en la señora Sarlo, y les dicta a ambos los 2000 caracteres que los colaboradores de Odradek tipeamos mes a mes con el sudor de nuestra frente, (ya sea para llegar a escribirlos, ya para no excederlos).

De todas maneras, esto es para el caso lo menos importante.

Lo que cabe destacar es hasta qué punto -leída a contrapelo de la historia- esta situación nos singulariza: adelantamos a la pluma de dos columnistas consagrados (por lo pronto, en términos de mercado y de lectores) y nos constituimos en “texto fuente” que se expande como la hidra tejiendo recorridos insospechados.

Pero hay además otro dato que nos hace “precursores” y cuyo hallazgo lo debemos a la aguda observación de un colaborador cuyo nombre mantendremos por ahora en el anonimato (sólo un dato: R.A.F.): la revista Papeles de Buenos Aires en el año 1946 prometía a todos aquellos que se hicieran suscriptores de dicha publicación seis números a $ 3, de los cuales sólo cinco se dieron a la imprenta.

Nuestro número 13, supersticiones de lado, es acaso el ejemplar faltante, el eslabón perdido de la cadena que desemboca en una reunión de textos en donde el espíritu de los nietos puso a correr la ouija en direcciones insospechadas.

Y este número 14 inaugura un nuevo ciclo, cuyo inicio celebramos borrachos de alegría.

Vanesa Pafundo