ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 15

La mejor madre

“La mejor madre –dice la mía- es aquella que más sufre por sus hijos”.

Está claro que desde ese punto de vista, es difícil para mí ganarle.

En un ángulo del ring se apilan miles de argumentos a su favor: ella nos crió sin pañales descartables, sin freezer, sin microondas, con calefacción y refrigeración deficiente, sin celular...

Yo vivo en un mundo mejor y encima puedo contar con una señora que cuide a mi hija incluso cuando los ingresos familiares no son nada fuera de serie.

Pero se puede, hoy se puede, antes no.

Antes solo las ricas tenían una chica para que cuidara a los hijos.

Por otra parte, no estaba del todo bien visto dejar a los pibes ahí tirados con una desconocida.

Es que antes la madre no trabajaba.

He ahí algo a mi favor: “Yo TENGO que trabajar, no es que me encante dejar al bebé con alguien y desaparecer ocho o nueve horas todos los días.

Tengo que trabajar, y eso es bastante sufrido, ¿no te parece?”.

Pero no, no le parece.

Porque considera que eso es igual a libertad, a realización, a felicidad, a crecimiento...

y todo eso –obvio- me hace una madre de mierda. “Pero te digo que sí, que sufro”, trato de explicarle y casi me pongo a llorar.

Y entonces cuando me ve así, con mucha angustia, me dice que me entiende, que me acostumbre porque ser madre es así, sufrido...

y yo le digo que a veces es más sufrido ser hija.

Y me dice que sí, que también, “porque lo verdaderamente terrible es ser mujer”.

Yo entonces me saco, porque no me parece que tenga razón, porque tengo una hija mujer y quiero que sea feliz.

“Es que va a ser, va a ser...

–me contesta- y después, cuando tu hija sea madre, vas a ver que no sufre nada y vas a ver...

vas a ver la bronca que te va a dar.

Y entonces le vas a hablar de la importancia de sufrir para ser una buena madre”.

“Andá a cagar”, le digo.

Y no me contesta, nomás se levanta la blusa y me muestra la herida de la cesárea, que le va del ombligo hasta la loma del orto y está toda como mal cosida.

En cambio yo tengo una rayita de nada, menos de un cuarto de esa terrible cicatriz que tiene mi mamá, y la mía es blanquita y prolija y puedo usar bikini que ni se ve porque el médico, cuidadoso, la hizo bien abajo y perpendicular a la de mi mamá.

Yanina Bouche