ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 13

Sopa de letras

El estupor En los patios bajos del castillo, allí donde convergen los enigmas del laberinto, los reyes pasan la noche boca arriba.

Sólo siete noches.

Es parte de sus ceremonias, y sus ceremonias -así lo creen-, parte de su divertimento, del demonio del insomnio. Entre parábolas y paradojas se elevan a las puertas del cielo sumidos en la contemplación de la luna de enfrente, dan la vuelta al día en ochenta mundos, atraviesan las ruinas circulares de las eras; componen a ciegas el libro de los sueños, la historia de la eternidad entre la muerte y la brújula; un nuevo atlas, nueva refutación del tiempo, cosmogonías. El vuelo de la reina señala el final del juego, el último round, y a deshoras, sorbiendo la espuma de los días, abandonan el elogio de la sombra en la siesta del martes. La tentación No conocen el misterio del cuarto amarillo, donde se reúnen los Conjurados: el círculo secreto que opera al mando de un tal Lucas, un coronel no mal llamado el Perseguidor.

Él mismo es quien sustrae los libros reales y los somete a la metamorfosis - el proceso que convierte los textos cautivos en un informe para una academia de sus soldados. La realeza ignora que la hojarasca de sus almas mutará en el registro sonoro de las inquisiciones, extensas consideraciones acerca del pecado, un modelo para la muerte de los orilleros que intentan frenar la edificación de la muralla china. La condena y la fortuna, dos fantasías memorables, se inscribirán para siempre en la historia universal de la infamia. El advenimiento Pero ocurre que Lucas olvida la lección del maestro, el examen que vendrá de la mano del amo -alguien que anda por ahí-, el Hacedor, un señor muy viejo con unas alas enormes y ojos de perro azul. El encuentro Amo: -Veo que hemos estado echándonos de menos… Lucas: -Usted no me lo va a creer, pero es que el coronel no tiene quien le escriba. Amo: -No juegues con fuego porque lo podés apagar, no sé si he sido claro. Lucas: -El coronel no hizo nada del otro mundo… Amo: -El mundo ha vivido equivocado.

Te digo más...

Los trenes matan a los autos.

(Desaparece) Lucas: -No te vayas, campeón. El fin Renace la mala hora.

Las armas secre vuelven a brillar bajo la moneda de hierro.

El de la guayaba macera el oro de los tigres.

Las fieras encienden de todos los fuegos el fuego d rosa profunda, el fuego gris de la historia de la noche. Autores: R.Arlt, B.Vian, J.L.Borges, J.Cortázar, R.Fontanarrosa, G.García, G.G.Márquez; R.Gárriz, H.James, T.E.Martínez, L.Maslíah, L.A.Spinetta; F.Kafka.

Nora Martinez