ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 4

500 pavos

Selma sacó el pollo frito de la nevera y lo puso sobre la mesa.

Scotty y Jack dejaron la plática de béisbol e hicieron un silencio respetuoso. Enseguida Desmond, el esposo de Selma, elevó una pequeña oración con los ojos cerrados, la cabeza inclinada y las manos mirando al cielo. Las niñas de la casa rieron.

Joana y Ursula eran dos criaturas adorables de 3 y 5 años, revoltosas y angelicales, todo a un mismo tiempo.

No podían quitar sus ojos del árbol que Desmond había traído a casa.

Se trataba de un pino auténtico de más de diez pies de altura.

Desmond había pagado por él 500 pavos.

Sin duda una locura, pero se acordó en el último momento, se lo había prometido a las niñas, era el día de navidad y con todo lo que había sucedido ese año, bueno, ya se sabe, al demonio con el presupuesto, el que quiera salir al río que se consiga una buena cámara de neumático, como dicen por ahí. La ventana del comedor dejaba ver la acera cubierta de nieve, el carro de los Mullman aparcado justo frente a su casa, y una calle desierta como la llanura de Tularosa. Jack fue el primero que lo vio.

Hizo un comentario jocoso acerca de su vestimenta.

El caminante llevaba puesto un pantalón gris de franela, unos tenis y una sudadera bastante descolorida.

Y eso era todo.

Las niñas volvieron a mirarse y a sonreír.

El chiste llevaba gracia: sus padres les prohibían salir sin chaqueta y allí fuera ese extraño como si no sufriera el frío; que me cuelguen si no era para revolcarse de la risa.

Pero Desmond no tenía ninguna gana de reír.

Toda la contraria, se puso tan serio cuando el desconocido llamó a la puerta que parecía un mapache huyendo de un jabalí.

Desmond abrió apenas, un par de pulgadas, lo suficiente para prestar el oído al extraño.

Un minuto después dio un portazo, pasó el cerrojo y se quedó atisbando detrás del vidrio.

Ahí fue cuando se oyó la voz gruesa del hombre(1) que gritó “Feliz Navidad”, dio una carcajada rotunda y sonora y se marchó por donde había venido. (1) en español en el original

Roberto Gárriz