ODRADEK.COM.AR

DOMICILIO DESCONOCIDO

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en RespodoTodo
 

Número 10

Hecho consumado (*)

para Tedan Zeripan. La otra noche, en la soledad de mi bulín (en realidad, mientras mi ocasional acompañante dormía), recordaba aquellas primeras relaciones sexuales con alguna noviecita adolescente.

Esas relaciones medio casuales que se daban cuando el temible padre de la niña salía.

Siempre uno se apuraba y trataba de consumar el acto lo antes posible, tratando de anticiparse a la llegada de ese monstruo asesino que, si llegaba a encontrarnos tocando a la nena, seguramente nos iba a matar.

¿¿Y que hacía uno para asegurarse un poco de calma?? Trataba de detener al monstruo, pidiéndole a la niña que cerrara la puerta de entrada con "la traba" o dándole "vuelta y media" a la llave de entrada, para que el verdugo se viera obligado a tocar el timbre, dando tiempo al escape. Algo similar pasó el miércoles en el césped amarronado del club Luján.

Se armaron los equipos de manera más o menos equitativa.

Comenzó el juego, no sin antes decidir que Pantiú, cuando viniera, iba a jugar para el Turco.

Y ahí fue que el equipo de Pancho empezó a jugar, tratando de aprovechar los minutos que quedaban antes de que viniera el monstruo a dar fin a las andadas del equipo.

Todos corrían como desesperados, tratando de aprovechar esos minutos de libertad para consumar el acto del triunfo.

Tuqui, Quintero y Nacarato tratando de defenderse de los violentos ataques de Díaz, Toto y Perini.

Pancho y Amoruso se desencajaban al ver que se sumaban al ataque, esporádicamente, el Cirulo y Rodrigo.

Hasta que llegó Pantiú para dar fin a las andadas de ese adolescente caliente al pedo que era el equipo de Pancho.

Parecía que todo se acababa cuando se dieron cuenta de que el tardío crack no disponía de la ropa adecuada para jugar.

Le prestaron unos botines en mal estado, lo hicieron jugar en pantalones de vestir arremangados y así fue como, con una vuelta y media de llave en la puerta del talento, el equipo de Pancho se empernó al adversario. (*) Extraído de la página “La pelota no dobla”, órgano oficial de difusión del fútbol de los miércoles.

Horacio Garpani